La Frontera

Volvemos a estar aquí.
Después de 3 días casi incomunicados estamos aquí de nuevo.
Seguimos en el altiplano, hemos estado en Quiaca, pueblo fronterizo con Boliva.
No es un pueblo excesivamente atractivo pero de paso obligado, su vida gira en torno a la frontera con Bolivia, su economía se basa en vender productos de primera necesidad, fruta, arroz, maíz, cerveza (prácticamente primera necesidad) a ciudadanos Bolivianos que se lo cargan a la espalda y en lo que se conoce como contrabando hormiga, lo pasan al otro lado de la frontera, concretamente a Villazón que es su homónimo en Bolivia. La frontera parece tipo Melilla. Si entras a Bolivia no te preguntan ni el nombre, vamos que hemos entrado y no nos han pedido ni el pasaporte.
Villazón es igual pero vendiendo otros productos, como ropa y tecnología, en su mayor parte de fabricación china, este pueblo es la Andorra de hace 40 años pero salvando las distancias.
Se nota una diferencia abismal entre el modo de vida de uno u otro lado de la frontera, el lado boliviano es mucho más pobre, los mercados tienen menos género, básicamente todos los elementos alimentarios envasados proceden de Argentina, eso sí hojas de coca a granel ..... la que quieras y más, mascar coca es un vicio nacional en los dos puntos de la frontera, mejor dicho en todo el territorio andino, sobre todo en altitud.
Las mujeres tienen un guapo........en concreto no hemos visto a ninguna normal, todas más feas que pifio, pero no creo que sea una norma del pais.
La pobreza se nota mucho en la gente, la ropa, la suciedad, hemos visto gente despiojandose en medio de la calle, unos a otros y algunos mordiendo los piojos, para escupirlos (esos queremos pensar), ha sido como retroceder en el tiempo con solo traspasar una frontera.
La fisonomía de unos y otros es la misma, andinos, gente bajita muy morena, con el pecho muy ancho y el pelo muy oscuro, pero repito en Bolivia la belleza brilla por su ausencia.
Tambien hemos estado en la Quebrada de Humauaca, patrimonio de la humanidad, en la provincia de Jujuy, esto si es bonito, el cerro de los 7 colores aunque si no los cuentas parece que haya muchos más, la quebrada con sus colinas imposibles sus rios casi secos y sus montañas interminables y por supuestos sus Púcaras.
Las púcaras merecen capitulo aparte, son restos arqueologicos de antiguas ciudades Incaicas, construidas hace más de 600 años en pequeños montículos en medio de lo que para nosotros parece un desierto. Se distinguen enseguida porque estan rodeadas de cardones (giganestos cáctus) y siguen un camino visible por toda la cordillera andina.
Habe,r comparadas con las ruinas romanas parecen cuatro piedras juntas, pero cuando ves donde estaban y que formaban parte de una linea defensiva antes del emperador tiene su que.
Luego llegaron los españoles (catalanes no había, siempre se lo recuerdo a los de aquí) y se los fundieron a todos, básicamene con la viruela y cuatro enfermedades que hicieron estragos entre la población, pero al que quedó vivo lo hicieron creyente y salvaron su alma, aunque su cuerpo ......pero eso es otra historia.

Comentaris

  1. Hola pareja !
    Sigo fielmente vuestras tan interesantes crónicas y os envío comentarios que no sé si os llegan, porqué unas veces lo hago como ahora y otras de otra forma, pero la intención es buena.
    Por lo que veo, en este viaje estáis consiguiendo varios récords, entre ellos viajar a altitudes fuera de lo común y ver más mujeres feas de lo común ...
    Besazos !

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